direccion kampong cham

Quinta ruta en moto por Camboya: Ban Lung – Kratie – Noh Saton

Salia de Ban Lung con una sensación rara, después de todo lo vivido, ya que mi experiencia con Mister Hoop no fue de lo más agradable,(te dejo aquí la historia con Mr. Hoop para que sepas de que te hablo). Además sabia que me estaba arriesgando con la ruta, ya que se traba de aparentemente una ruta secundaria y no sabia si finalmente saldría bien.

Aún así salí con filosofía positiva y con la sensación de que ese día seria diferente. Me dirigí hasta el primer pueblo llamado Koun Mom a unos 45km, donde ya tenia mirado en maps.me que había un camino que se dirigia hacia el sur. En Koun Mom cogí el camino que creí que me llevaría en dirección a Kratie, pero después de 40km y de que los locales me dijeran que sería imposible cruzar un río que había en medio de la ruta, llegué al río…me quedé parado y sentado encima de la moto, viendo como corría el agua y viendo como mi ilusión de llegar a Kratie por caminos secundarios se desvanecia.
Así que no me quedó otra que tirar en dirección contraria y volver por donde antes había pasado y reemprender el camino de nuevo pero por la ruta normal.

Llegué otra vez al asfalto y tenía parada solicitada, ya que la mochila estaba apunto de caerse de la moto, después de tanto camino. Mire el mapa y vi otro camino más alejado en la dirección que yo iba así que no me lo pensé y lo cogi. Era un camino balizado para que no te salieras de la ruta ya que en esa zona habia peligro de pisar algunas de las tantas minas anti personas que todavía quedan activas en este país después de los bombardeos de los americanos durante los ataques a los aliados de Vietnam durante la guerra.

Kilometros y kilometros de camino de tierra totalmente planos y después más kilómetros pegados al rio Mekong viendo la gente pescando y haciendo su vida en aquel atardecer hasta llegar a Kratie.

 

Mi estancia en Kratie con sus delfines de Irawady y su gente local

Llegue a Kratie con la idea de estar tranquilo y no hacer mucha cosa. El primer día lo pasé comiendo, escriviendo, relajándome mirando la grandeza de el rio Mekong y disfrutando del placer de recordar todas las historias vividas en tan pocos días en Camboya.

Al día siguiente por la tarde antes de que cayera el sol me dirigí hasta el puerto de donde parten los botes que te llevan a ver los famosos delfines de Irawady que caracterizan esta region y el sud de Laos. No tube más remedio que ir a verlos en un bote solo para mi, pagando más de lo normal, pero fue una buena experiencia ya que así no tenia nadie que me pudiera molestar. Es algo complicado avistarlos al cien por cien, ya que solo salen a respirar y no acostumbran a sacar gran parte de su cuerpo. Depende del día los verás más o menos activos.
Fue una buena experiencia pero tampoco de las mejores.

En mi último día por Kratie me apeteció dedicarlo solo a contactar y a observar a la gente local, algo que me encanta. Me dirigí a un templo centrico enfrente de la parada de autobuses del centro, lo visité y al salir tenia la moto rodeada de moto taxis curioseando a Xoài..ya que este modelo de moto no es muy usual en Camboya y ellos las desean por su potencia para así montar sus tuk tuk y tener más fuerza cuando van cargados de gente.
Así que ya tenia lo que quería ese día: estar rodeado de gente local, y ver el espectaculo de como los conductores atacan a los pasajeros para llevarlos donde sea..menuda mafia.. pasamos un día buenisimo riendonos entre nosotros y negociando un posible precio para Xoài. Un final de estancia de lo más entretenido.

 

La tarde con camboyanos, finalmente me pasa factura

Esto de beber alcohol no está hecho para mí, me hago mayor y no me doy cuenta. La noche anterior el chico donde cené las ultimas tres noches que pasé en Kratie, en los puestecitos de la calle, me lió…(como se suele decir). Negociando el precio de la cena me ofreció un cerveza para redondear el precio, yo ya tenía una, pero acepte. Me puse a cenar en los bancos de detrás de su parada, y cuando ya estaban casi cerrando me invitaron a unos chupitos que se alargaron más de la cuenta..

 

De camino desde Kratie hasta Noh Saton en la provincia de Khampon Cham

Al día siguiente las consecuencias relucían en mi interior, estaba muerto.
Todo listo para partir enciendo a Xoài pongo primera… ¡¡pafff!! se me rompió el cable del embrague.. perfecto. Pues no sabéis la faena que tuve para encontrar un cable de embrague.. en Camboya todas o casi todas las motos son automáticas, al final encontré “uno”, que mediante una chapuza y mucha paciencia logramos hacer que funcionara y embragara la moto. Finalmente y con el nuevo “embrague” salí hacia Noh Saton (Kampong Cham).

 

Decido coger a un chico rasta haciendo autoestop

Salia de Kratie cuando de repente, vi a un chico haciendo autoestop. Me falto tiempo para dar la vuelta y le pregunté hacia donde se dirigía, y sí íbamos en la misma dirección, así que después de que dejara de flipar, porque no veía la manera de ir los dos con todo en la moto, desmonte y volví a montar todo el equipaje (el suyo y otra vez el mío)  y en un momento ya teníamos la primera puesta y saliendo.
Fue un puntazo y un cuadro a la vez, ya que el no llevaba zapatos (por su religión rasta) y tampoco casco (porque no tenia, claro esta), así que era todo un poco rocambolesco. Sitio dónde parábamos sitio que se lo miraban con curiosidad, porque tiene unas rastas que le llegan hasta la cintura y piercings y tatoos por todos sitios y la gente alucinaba Jajaja.

 

La llegada a Noh Saton después de 140km. desde Kratie

El lugar de llegada de ese día de ruta ya lo tenia mirado en el mapa (Noh Saton), pero no tenia ni idea de qué nos podíamos encontrar, así que el factor sorpresa estaba abierto y así fue. Antes de llegar a Noh Saton, al ser la época lluviosa, un río estaba desbordado y tuvimos que cojer una barca un tanto curiosa para poder cruzar. Una vez en la otra parte pudimos seguir nuestro camino hacia el pueblo elegido.
Terminamos durmiendo en un sitio la mar de bien, podíamos colocar las hamacas, hacer fuego y teníamos un río cerca, totalmente marrón pero bueno, para una ducha rápida ya nos bastó.
La gente hacían corros alrededor nuestro mirando lo que hacíamos, hasta que Matic mi nuevo amigo y compañero de viaje durante los siguientes días, salía corriendo detrás de ellos y todos se dispersaban, era gracioso ver como corrían.