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Dong Van nos deslumbró con su nauraleza, sencillez y pura esencia del norte de Vietnam

Dong Van…. ¡Nunca lo olvidaremos! Tanto la ruta para llegar hasta allí como para salir es una maravilla de este mundo y el pueblo… realmente pintoresco y poco explotado por turistas, de hecho ni aparece señalado en la Lonely Planet y esto ya es una señal. Dong Van fue uno de esos sitios que nos encandiló y nos hizo trasladar a los olores de las montañas de España. Complicado de llegar, pero altamente recomendable. Si tienes tiempo para viajar por Vietnam, vayas por tu cuenta o no, ¡no te lo puedes perder, de verdad!

La llegada y nuestro increíble alojamiento en Dong Van

Finalmente y después de 83 km. de ruta increíbles llegamos a Dong Van, un pueblo que desde nuestra llegada nos dio muy buen “filing”, y sería nuestra casa para las dos siguientes noches. Encontramos un Home Stay precioso en una casa típica de la zona, hecha con adobe y bambú. Sólo entrar me puede trasladar a Set Cases (un pequeño pueblo de montaña en Catalunya donde solemos ir a pasar el fin de semana en invierno), ese olor a madera vieja, a fuego tierra, a pura montaña… ¡Me encanta!

entrada a dong van

Nuestra querida casa de Dong Van

Nuestra querida casa de Dong Van

Colchones en el suelo como es normal en Vietnam, y una cocina en la que poder hacernos nuestra propia comida, y encima pegados a la montaña… vamos…perfecto. Esa tempestuosa tarde la aprovechamos para escribir y estar tranquilos, poder relajarme escribiendo desde esa ventana era todo un lujo, viendo la lluvia y con un fresco súper apetecible.

Al día siguiente una vez ya no pudimos dormir más, nos levantamos y almorzamos. El plan era ir a una montaña cercana para tener vistas del precioso pueblo, pero no nos fue posible, ya que llovía.

Al mal tiempo buena cara, ¿eso dicen, no? fuimos al mercado y nos abastecimos de comida para poder cocinar para ese día. La comida en puestos callejeros y restaurantes en este precioso país es buenísima, pero el tener que discutir un precio digno y el no tener un gran presupuesto, nos hace tener que cocinar nuestra propia comida, además después de viajar tanto tiempo, a veces, también te apetece elegir el producto y cocinarlo tu. Esta vez la elección fue salsa boloñesa con noodles… Si más no, creativo.

Comprado carne picada a una H'mong en Dong Vancasa en dong van

 

Finalmente, la lluvia nos da una tregua y podemos disfrutar de los alrededores de Dong Van

Tras haber comido “boloñesa noodles” hasta no poder más, y la lluvia darnos tregua, nos pusimos rumbo al “View Point”. Las vistas desde este lugar nos siguieron demostrando que Vietnam no tiene fin en lo que a paisajes se refiere, un lugar donde también había una trinchera utilizadas en la guerra, y en las que nosotros ahora estábamos sentados tan tranquilos como si nada hubiera pasado.

Esa noche también tuvo un momento mágico, al poder escuchar tocar el Khén, un instrumento típico de la etnia Tày, el que a Anna hizo emocionarse. Un sonido parecido al de la Gaita, tiñó esa última y mágica noche en Dong Van.

Dong Van – Bao Lac – 94km: de ruta hacía el Parque Nacional de Ba Be

Última mañana en Dong Van… una pena despedirnos de este precioso lugar, pero que mejor manera de acerlo que visitando su mercado del domingo.

No tengo palabras para describir la sensación de estar en medio de todo esa gente mayoritariamente de la etnia H’mong y Tày. Un mercado, imagino yo, como los de antes en España, donde todo era tan natural, donde cada uno aportaba lo que cosechava o el animal que había criado, el licor de arroz hecho por ellos mismos…
Todos vestidos de domingo con sus mejor vestidos tradicionales, llenos de color creando una mezcla increíble junto a tanta fruta y tanto animal.sabias confidencias

mercado dong vanmercado dong van 8

Ver los hombres tomando sus primeros vasos de licor a primera hora del día mientras las mujeres venden las frutas. Otros intentando aparear sus reses, ver la locura de cargar un cerdo de 200kg encima de una moto.. un show que no me podía creer, por un momento me creí estar en otra época, en otra vida… la gente vendiendo perros para comer, cosa que nos destrozaba el corazón, que no entendemos, y a la vez sí, un cruce de sensaciones que nos hicieron vivir una última experiencia inolvidable en todos los sentidos y con Anna emocionada de nuevo, pero esta vez de pena, al ver lo crueles que somos los humanos con los animales para alimentarnos.

mercado dong van 2

Cata de licores de arroz

Cata de licores de arroz

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dong van mercado 4

Cargando un cerdo en el tranporte tradicional...

Cargando un cerdo en el tranporte tradicional…

Mujer vendiendo artículos de brujeria y curativos

Mujer vendiendo artículos de brujeria y curativos

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Venta de perros para comer..

Venta de perros para comer..

Monumento al instrumento Khen en la plaza de Dong Van

Monumento al instrumento Khen en la plaza de Dong Van

Salimos del mercado y nos subimos a Xoài, comenzamos a dejar atrás ese precioso pueblo que nos enamoró, y empezamos a poner tierra de por medio para llegar a la próxima destinación el Parque Nacional de Ba Be. Sólo nos faltaron unos pocos kilómetros para alucinar otra vez, (se que soy pesado), pero es lo que hay… estamos alucinando con Vietnam… ¿cómo puede tener tanta belleza junta? La verdad es que aunque quieras no se puede expressar ni con palabras ni con imágenes.
Si claro, ahora caigo, Dong Van se encuentra dentro del GeoPark más importante de Vietnam y el segundo de todo el Suréste Asiático.

Gente de la etnia Hmong

Gente de la etnia Hmong

Vista panoramica cerca de Dong Van

Vista panoramica cerca de Dong Van

Así que nos paramos y seguimos intentado plasmar semejante belleza en nuestra cámara, digo intentando, porque esto para creerlo se tiene de ver en directo. Una ruta fantástica durante muchos kilómetros, donde lo gozamos de todas las maneras, conduciendo y disfrutando de la naturaleza hasta llegar a la nueva ciudad de tránsito, Bao Lac, para llegar al Parque Natural de Ba Be.

Hicimos parada en esta mini ciudad, con poco interés para nosotros y dormimos la mar de bien por precio de casi siempre (150.000 Dongs, después de negociar, claro esta).

 

En el siguiente post llegamos a Ba Be, donde nos alojaremos dentro del parque en el mejor Homestay de nuestra historia.